ACTUALIDAD  25 de noviembre de 2017

Por qué se desvió el submarino y duplicó la velocidad?

El papá de un integrante de la tripulación del submarino ARA San Juan planteó sus dudas acerca del desvío del curso de la nave, y del aumento del velocidad que se desprendería de la información provista por la Armada.


El papá del oficial Alejandro Tagliapetra, integrante de la tripulación del submarino ARA San Juan perdido en el Atlántico Sur habló con Mañana Sylvestre y planteó sus dudas acerca del desvío del curso de la nave, y del aumento del velocidad que se desprendería de la información provista por la Armada. “Hay incongruencias en la información que brindan”, subrayó.

Tras la confirmación oficial de una explosión sucedida en el submarino ARA San Juan mientras se encontraba navegando en la profundidad de las aguas del Atlántico Sur, Gustavo Sylvestre conversó en forma extensa con Luis Tagliapetra, padre de Alejandro Tagliapetra, integrante de la tripulación de la embarcación de la Armada, quien planteó sus dudas por la modificación de la hoja de ruta y por el aumento de la velocidad de la nave.

“Si esa famosa implosión fue a 30 millas de la última comunicación, y la orden era que el submarino navegara a 5 nudos con destino directo a Mar del Plata, es indudable que hubo una desviación del curso, y que iba al doble de velocidad”, expresó Tagliapetra tomando como base la información oficial brindada por la Armada.

“Hay incongruencias en la información que brindan y no hay mayores explicaciones de por qué se desvió el submarino y se duplicó la velocidad”, criticó.

Tagliapetra consideró como “desprolijo” el modo en que se brindó la información oficial, aunque prefirió ser prudente y aguardar a la resolución de los acontecimientos para hacer un análisis mayor. “Con el diario del lunes veremos la veracidad de la comunicación, hoy lo que podemos hacer es solo escucharlos”, indicó.

En Radio 10, consideró poco probable una implosión en la embarcación por acumulación de hidrógeno debido que ello se da en virtud de “una sulfatación de las baterías importante y que no la haya percibido el capitán, ni los sensores de hidrógeno adentro del submarino es extraño y me aseguran que los sensores estaban en impecable estado de funcionamiento y de mantenimiento”.

Por último destacó el trato a nivel personal que recibió por parte de funcionarios de la fuerza: “Lo vivimos con mucha angustia, incertidumbre, con mucha impotencia y frustración. Quiero dividir las cosas entre lo personal y lo público. En lo personal todo el tiempo me habló el jefe directo de mi hijo y siempre me transmitió la información que él tiene. Ayer me confirmó la implosión y que estaban todos muertos. Me fui directamente a Mar del Plata, destruido y el Almirante González, jefe de la base me dio el pésame. Los demás fueron más cautos”.

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